Pulpomama y el síndrome del ayudante.

Hola!!

Hoy no quiero hacer ningún resumen de un viaje, ni tampoco explicaros una receta nueva. Hoy me he levantado reflexiva y necesito compartir con vosotros mi reflexión.
Me levanto cada mañana y hago las mil cosas que tiene que hacer una mami. Voy a trabajar y vuelvo a recoger a mi peque. Por la tarde tengo la gran suerte de poder disfrutar de mucho tiempo con mi hijo. Así que, tarde tras tarde veo que no hemos avanzado nada en la evolución.
Explico esto para compartir que soy otra madre más que tiene qué compaginar el trabajo, la casa y la crianza de un bebé. Y ni mucho menos soy la que tiene la situación más complicada, ya que valoro la suerte de tener flexibilidad en mi trabajo. 
Conozco mujeres que tienen un panorama mucho peor y que las parejas tampoco ayudan a sobrellevarlo.

Antes las mujeres no trabajaban y se quedaban en casa. Con el tiempo accedimos al mundo laboral y cada vez hemos tenido más derechos. Aunque en este aspecto nos queda mucho por hacer también. Aún existe una diferencia salarial importante y en según que sectores la mujer es minoría en puestos directivos.
En mi empresa, esto no sucede. Las oportunidades y condiciones son iguales para hombres y mujeres.
A parte de esta lucha en el mundo laboral, tenemos otra en el mundo doméstico. Esta batalla la tenemos aletargada. Existe una diferencia abismal entre hombres y mujeres en la repartición de las tareas domésticas y referentes a la crianza de los niños. Es una lucha diaria en la que nos ganan día a día. 
Sé que siempre hay excepciones y que cada uno sabe cómo se organiza en casa, pero si lo analizamos, las mujeres tienen mil cosas en la cabeza, comprar el pan para los bocadillos, hacer el pedido de pañales, terminar el informe del trabajo, ir a recoger al niño al cole… Y los hombres… ayudan.

¿Que es esto de AYUDAR?. Lo voy a llamar el Síndrome del Ayudante. Porque es lo que siempre me ha parecido. Este síndrome se extiende por todas partes. Mi madre, mi abuela, la vecina, el charcutero y un largo etc. se refieren a tu pareja, diciendo “¿y te ayuda?”. ¿Cómo? Y es que los hombres, no comen, se duchan, manchan… ¿Es que las nuevas generaciones no han aprendido a que los cuartos de baño no se limpian solos, a que la comida tampoco va de la nevera a la vitro y se cocina sola?

No existe ningún duende que haga las cosas de casa!! Señores y eternos ayudantes!!!
¿POR QUÉ tenemos que decir siempre lo que TENÉIS que hacer?.

Bueno, podría seguir haciendo esta reflexión y quejándome, pero no hago nada con esto, solo compartir.

Por ello… ¿Os apetece compartir conmigo vuestra situación?. ¿Tenéis alguna técnica para ganar esta batalla?.
Quien tenga un Action plan que lo comunique. Tenemos que exigir una igualdad en el ámbito doméstico. El que la mujer, como en algunos casos pasa, se haya hecho una reducción de 1, 2 horas o las que sean, no significa que sea Pulpomama. Es una persona. Cómo vosotros, ayudantes.
Por favor, ayudantes, dejad de serlo y tomad parte en el 50% de las tareas domésticas y de crianza.

Gracias por leerme 😀

3 comentarios

  1. Me ha parecido muy interesante tu post mummystrip, ojalá que llegue muy lejos lo que dices!

  2. Gracias Aina!!
    Espero que nos concienciemos con este tema.

  3. Yo como amigo marido padre de una familia,también digo que muchas gracias por el post , yo en casa ayudó al 50% y si mi mujer novia esposa está cansada me cargo más faena.
    Solución aún que sea un poco drástica sería dejar de hacer las cosas y en algunos casos dejar al pareja un tiempo,para hacerle ver lo que cuesta tener una casa en condiciones cuando un@ tiene que hacer todo,no solo vale callar y dejar pasar el tiempo,también digo que muchas de vosotr@s no tenéis nada que hacer ya que vuestras parejas,se podrían ala defensiva y sería peor el remedio que la enfermedad, en estos casos solo vale una cosa explicarle cómo. Todo el corazón de que la casa es de los 2 por ese motivo la faena también es de los 2 al 50%. Solo decir una cosa más ojalá las mujeres lideraran el mundo todo sería diferente seguro…

Deja un comentario